El terremoto del pasado 10 de agosto volvió a poner sobre la mesa una discusión que Cali tiene pendiente: cómo las condiciones del suelo y el nivel de amenaza sísmica de cada sector deben determinar la manera en que se construye en la ciudad.

Durante una plenaria extraordinaria del Concejo de Cali, la concejal Tania Fernández Sánchez pidió al Gobierno Distrital informar cuáles han sido los alcances de la implementación del Decreto 158 del 18 de marzo de 2014, mediante el cual se adoptó la microzonificación sísmica de Cali.

El instrumento establece que el diseño de las edificaciones debe considerar las condiciones particulares del terreno y el nivel de amenaza de cada zona, en lugar de aplicar un único parámetro para toda la ciudad. Para Fernández, conocer qué tanto se ha aplicado esta herramienta resulta clave después del fuerte movimiento telúrico que afectó a Cali.

“¿Por qué en una cuadra se cae un edificio y en la otra no?”, cuestionó la cabildante, al plantear la necesidad de conocer qué estudios técnicos y aprendizajes dejó el terremoto. También pidió establecer cuál será la decisión técnica, jurídica y presupuestal para actualizar este trabajo y convertir lo ocurrido en medidas concretas de prevención.

¿Dónde se puede construir y bajo qué condiciones?

La discusión apunta a determinar si las actuales condiciones de la ciudad requieren ajustes frente a los parámetros para la construcción de grandes edificaciones.

De acuerdo con el planteamiento presentado ante el Concejo, se debe revisar técnicamente el instrumento de microzonificación para establecer con mayor claridad en qué sectores es viable desarrollar determinadas edificaciones y dónde deberían existir restricciones, teniendo en cuenta las características sísmicas y geotécnicas de cada territorio.

Fernández también solicitó conocer el estado de la infraestructura destinada al monitoreo sísmico. Según la información mencionada durante la plenaria, Cali cuenta con 15 estaciones sísmicas, por lo que se pidió establecer cuáles están actualmente operativas y conocer los registros de la red de acelerógrafos de la ciudad.

La invitación para abordar estos temas contempla la participación de la directora de Planeación Distrital y del director del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (DAGMA).

El terremoto reabre el debate sobre la seguridad

El debate se da mientras la ciudad continúa atendiendo las consecuencias del terremoto del 10 de agosto, que, según los reportes entregados por la Alcaldía Distrital y citados en el boletín, dejó 153 personas fallecidas y 1657 heridas.

Las afectaciones no fueron uniformes en Cali. Algunos sectores, especialmente en el sur, concentraron una mayor cantidad de edificaciones afectadas y víctimas mortales.

Con corte al 23 de agosto, además, se habían retirado 42.537 toneladas de escombros, mientras que el balance registraba 301 edificaciones con colapso parcial y 370 con daños estructurales verificados.

También piden claridad sobre los seguros

La discusión en el Concejo incluyó otro componente relacionado con la recuperación de la ciudad: las pólizas que protegen los bienes del Distrito.

Fernández Sánchez señaló que los bienes muebles e inmuebles de la Alcaldía cuentan con seguros y pidió conocer los reportes elaborados por los ajustadores sobre las afectaciones registradas en centros recreativos, escenarios deportivos e instituciones educativas.

El llamado del Concejo, en ese sentido, no se limita a conocer los daños ocasionados por el terremoto, sino a establecer qué información técnica existe, qué medidas deben actualizarse y cómo los recursos y mecanismos disponibles pueden contribuir a la recuperación y, sobre todo, a reducir el riesgo ante futuros eventos sísmicos.

La pregunta que queda planteada es si las lecciones que dejó el terremoto del 10 de agosto se traducirán en cambios concretos para la planificación, la construcción y la gestión del riesgo en Cali.