En la antesala del duelo de este viernes frente a Independiente Santa Fe en el estadio Pascual Guerrero, el técnico del América de Cali, David González, dejó una reflexión que va más allá de la pizarra táctica y el análisis del rival. En atención a medios realizada este miércoles en la sede deportiva de Cascajal, el entrenador hizo un llamado a jugadores, hinchas y periodistas a interpretar el fútbol con criterio propio y no dejarse condicionar por los relatos televisivos.

Hay que empezar a salirnos un poquito de lo que el narrador está diciendo en televisión, porque eso condiciona mucho la manera en que uno ve el partido”, expresó González, al tiempo que propuso un ejercicio poco común: ver un partido en silencio para construir una lectura personal del juego. “Si pensaron lo mismo que el narrador, excelente; y si vieron cosas distintas, mejor todavía, porque significa que estamos viendo el fútbol con nuestros propios ojos”, añadió.

Las declaraciones del estratega se dan en un momento clave para el conjunto escarlata, que busca consolidar su idea de juego en la Liga colombiana. América viene ajustando detalles en su funcionamiento colectivo, con un equipo que ha mostrado pasajes de buen fútbol, pero que todavía trabaja en la regularidad y en la toma de decisiones en momentos determinantes de los partidos. En ese proceso, González ha insistido en la importancia del rendimiento físico y mental de sus jugadores para sostener la intensidad del modelo de juego.

El equipo está en alto rendimiento mientras pueda sostenerlo; cuando no, ahí es donde se hacen los cambios”, explicó el entrenador, al referirse a su metodología y a la gestión de los relevos durante los partidos. La rotación, según el técnico, no es un capricho sino una respuesta a los niveles reales de energía y concentración que va mostrando el plantel en el campo.

De cara al compromiso ante Santa Fe, un rival directo en la pelea por los primeros puestos, el cuerpo técnico del América ajusta su plan con énfasis en la presión alta, la solidez defensiva y la eficacia en el último tercio. El partido en el Pascual Guerrero representa una oportunidad para que el equipo no solo sume puntos, sino que reafirme una identidad futbolística que el entrenador quiere que sea entendida y analizada con autonomía, dentro y fuera de la cancha.

Más allá del resultado del viernes, el mensaje de David González apunta a una transformación en la forma de consumir y entender el fútbol: menos repetición de discursos ajenos y más lectura propia del juego. Una invitación a pensar el partido, no solo a escucharlo.